jueves, 30 de julio de 2009
MAESTROS IMPORTANTES
Nació en San Casimiro el 5 de diciembre de 1912, sus padres fueron Luis Coupar y Dionisia Echezuria. Estudió en la Escuela de Leopoldina de Villasana, luego con el profesor Víctor Araujo donde obtuvo el certificado de sexto grado. Hizo cursos vacacionales en el Ministerio de Educación y obtuvo el titulo de maestra normalista. El 19 de enero de 1940 fue nombrada maestra de la escuela federal primaria Nº. 3020 que funcionaba en Güiripa, el 18 de noviembre de 1959 fue nombrada maestra de la escuela nacional unitaria Nº. 1723 que funcionaba en las Dos Quebradas, hoy escuela básica “Andrés Bello” y laboró allí hasta obtener su jubilación que ocurrió el 1 de octubre de 1977; lo que indica que laboró 37 años, 8 meses y 15 días. El 22 de junio de 1970 fue condecorada con la “Orden 27 de junio” en su primera clase en honor a sus meritos demostrados en el ejercicio de la docencia. Fue catequista durante 40 años y falleció el 24 de abril de 1985 a la edad de 73 años.
CARMEN SOCORRO ESCORIHUELA DE JIMÉNEZ
Nació en Valencia Estado Carabobo el 22 de septiembre de 1933. Estudió la primaria en la escuela Don Bosco y fue fundadora del grupo escolar Francisco Iznardy. Murió el 11 de febrero de 1999.
CARMEN DE VALERO
Nació en San Casimiro el 16 de septiembre de 1926. Comenzó a trabajar a los 13 años y tuvieron que colocarle que tenia 16 años para que la aceptaran en el trabajo. Comenzó a dar clases en el año 1939. Fue condecorada con la Orden 27 de junio. Fue jubilada en la administración de Luis Herrera Campins, siendo Ministro Fernández Heres. Su labor magisterial duro 38 años. Muere en el año 2003.
AUGUSTA CARBALLO DE BLANCO
Nació en San Casimiro el 1ro. De septiembre de 1892. Inició sus trabajos el 2 de noviembre de 1938 en la Hacienda San Pedro en Monte Oscuro, propiedad del señor Pacifico Morales. Después paso a Monte Oscuro en la Hacienda de Alejandrina Carballo de Luque. Después es trasladada a Loro Abajo en la Hacienda La Quimera. Pasa a Hoyo Negro y luego de esta permanencia ira a recibir la escuela de Golfo Triste desde septiembre de 1952. Allí se mantendrá por seis años siendo este sitio el último de su trabajo como docente estadal hasta que se produce la jubilación el 1ro. De julio de 1958. En 1984 la maestra Augusta pasa a formar parte de la Asociación Nacional de Educadores Jubilados. Fallece el 10 de agosto de 1988 a la edad de 96 años.
Por: SALVADOR RODRÍGUEZ
lunes, 18 de agosto de 2008
El Discurso Del Contralor

Reverón, quien era de estos santos lugares”
El pasado 4 de marzo San Casimiro de Güiripa conmemoró el día de su santo patrono. El orador de orden en la sesión solemne del concejo municipal para honrar las festividades fue el contralor General del Estado Aragua, Licenciado César Augusto Otero Duno. El discurso pronunciado, por esta persona sencilla y atenta, resultó inherente a la atención prestada por todos cuando Otero Duno se dirigía a los sancasimireños y visitantes. La disertación efectuada con brillante oratoria acompañada de avezado conocimiento de historia, lugares y coterráneos que trascendieron hasta ganarse el sitial en la historia del país. El contralor narró con claridad muy singular las vicisitudes del santo patrono en su corta vida que recuerda la máxima de Galileo Galilei de que “Hablar oscuramente lo sabe hacer cualquiera; con claridad, muy pocos”. Otero Duno en su viaje discursivo recordó el vía crucis en el sufrimiento por los pobres y el desvelo de Casimiro por los desheredados de la tierra. Oigamos al propio santo decir de que “No hay mayor honor para un noble, ni nada más digno para un Duque que honrar a Jesucristo en la persona del pobre, yo considero un honor ayudar a los más necesitados”. Sigue el contralor en su recorrido sobre el santo del brazo extendido con el pan entre su mano de que Casimiro fallece a la edad de 26 años debido a una penosa enfermedad pulmonar que lo llevan a pronunciar las palabras santas de “Prefiero morir antes de ser impuro”. Nos señala igualmente las virtudes de este siervo de Jesucristo como fueron la pureza, la humildad, la mortificación, la caridad y la oración; valores estos que son dignos de imitar para contribuir a la perfección humana.
Más adelante continúa con los grandes hombres que han nacido en este Valle, como Lucas Guillermo Castillo Lara, quien se refiere al pueblo utilizando el recurso de la metáfora al decir “Cristal de soledad rayada en desigual geometría, la mirada estrecha temblores en el perfil del aire y una joroba de sombras agacha las espaldas del tiempo”. Más adelante relata el Licenciado Otero de Mariano Martí como fundador de estos santos lugares de Dios. En sus palabras se refiere a los tantos generales que nacieron bajo este sol sancasimireño y que poetas y cronistas dieron a conocer como “Pueblo de Generales”. De todos estos hombres de armas tomar el que llegó mas alto fue el General Ramón Guerra gran estratega militar que con sus conocimientos de la guerra hizo posible el triunfo de Joaquín Crespo.
Menciona el orador a Monseñor Dr. Lucas Guillermo Castillo Hernández, décimo Arzobispo y primado de Venezuela y obispo de Coro, capital del Estado Falcón de donde es oriundo el contralor Otero Duno. Igualmente nombra al Cardenal Dr. Rosalio Castillo Lara, reformador del código de Derecho Canónico y administrador de la ciudad del Vaticano y quien es gloria del gentilicio sancasimireño. Nombra luego al Dr. Miguel Acosta Saignes; al Dr. Tulio Zamora: al Dr. Manuel Castillo Lara: al Dr. Francisco Viconti quien donó el reloj que enmudece al ver la desidia a que és sometido y que ennudece la solidaridad del pueblo hacia el majestuoso templo; al Dr. Pedro José Ochoa Jiménez, Juez superior del Estado Apure y que es conocido por todos nosotros como “Papaelo”. Nombra igualmente a los hermanos Belisario que con la agrupación “Orquesta Belisario” hicieron bailar hasta el cansancio a sancasimireños y nacionales. A Doña Consuelo de Villegas quien donó las tierras para edificar la escuela “Luis Roberto Casado” y que dejó como hijos de sus desvelos el liceo San Casimiro, la prefectura, el hospital y la capilla en honor a la virgen de Coromoto en la comunidad de El Loro.
Más adelante se refirió a las competencias de la Contraloría Municipal que fue inaugurada por el propio contralor en un acto sumamente sencillo. También tuvo especial deferencia hacia nuestro Obispo Monseñor Reinaldo del Prete Lisott de quien dijo”ser un pastor de profunda solidez intelectual y extraordinaria vocación de servicio”
Las palabras del Contralor hicieron reflexionar a nuestros coterráneos, al sentirnos identificados con la pléyade de hombres ilustres hijos de San Casimiro. Sus afirmaciones fueron de profunda elocuencia que podríamos resumirlas en palabras del autor de “Pensamientos” Blaise Pascal al decir este de que “la elocuencia es un arte de decir las cosas de tal modo que aquéllos a quienes se habla puedan oírlas sin trabajo, fatiga ni dificultad; antes bien, con placer y con interés suficientes para que el amor propio les lleve de buen grado a reflexionar sobre ellas”.
¡Tenía que ser el Contralor del Estado, hermano de Cruz Enrique Otero Duno, cronista de Tucacas para manejar con elocuencia las palabras!
¡Enhorabuena ilustre visitante!
jueves, 24 de julio de 2008
RAFAEL MARIA LONGO ESAÁ
Si hemos sido creados a imagen
de Dios, debemos ser creadores.
Carmen Silva.
Cuando Rafael María nació su mamá Hortencia le puso el primer nombre de su taita Rafael y el segundo lo que señala el almanaque; ya que vino al mundo el día de “Santo nombre de María”, el 12 de septiembre de 1940 en San Casimiro de Güiripa.
Desde temprana edad, Rafael María se inicia en el mundo de la Música. A los 15 años, después de quebrar voz, se le oye con su canto fresco y recio en el conjunto de Augusto Ascanio al lado de esa otra leyenda de la música como lo és Jesús María Larecca. Corre el año 1955 y es Rafael María y el conjunto del Negro Ascanio quienes le ponen ese toque de alegría al espíritu de los Sancasimireños en el lustro que queda de la década del 50. La agrupación de Augusto estuvo compuesta por Manuel Acosta, Juan Piñero, Oswaldo Boullón, Rafael Jesús Pérez y Jesús María Larecca; la voz que suplió a Simón Díaz en la orquesta Siboney.
A comienzo de 1960 participa junto a Hernández Quijada, José Manuel Peñuela, Zenaida Páez, Hernán Esaá, José Domingo Fuentes, Jesús María Larecca y Luis Betancourt en la compra del mustio caserón que sirvió de trilla de café y que gracias al tesonero empeño de estas personas se erigió el centro social y cultural Eleazar Casado, génesis de la actual casa de la cultura Don Eleazar Casado. Al igual que trabajaba en pro de la cultura, funda el primer conjunto de música llanera denominado “Los Corales” y acompañado por el arpista José Gómez, Aquilino Díaz – Mandarina -, Omar Gutierrez, Antonio Echezuria, Jesús María Larecca, Domingo Pérez, Pedro José García, Ramón Pérez y Emilio Carrillo. Esta agrupación musical trascendió las fronteras del Municipio llevando en la ubicuidad de sus voces todo el gentilicio musical Sancasimireño.
En la misma década con el grupo de Omar Gutierrez graba “canciones románticas” con los estudiantes del liceo José Luis Ramos de Maracay a beneficio de esa institución. En esta obra filantrópica interpreta de su autoría los vals - pasajes “América” y “Recordándote”.
La voz de este cantante y compositor se hizo sentir con el grupo criollo de Daniel Toledo de San Juan de los Morros, los hermanos Herrera en la ciudad de Maracay, la agrupación de Aquiles Santaella en Santa Teresa del Tuy, Chelo Acevedo y Edgar Piñango en San Casimiro de Güiripa.
Rafael María Longo Esaá tiene un sitio seguro en la historia de San Casimiro ya que el primer Sancasimireño en componer y cantar el joropo “Homenaje a San Casimiro”; esta composición fue grabada en un disco 45.
Este notable compositor ha demostrado ser un innato organizador ya que se cuenta entre los organizadores del primer Quirpa de Oro al lado del desaparecido Laureano Torrealba, Jesús María Bastiani, el declamador Víctor Morillo, Luis D’ubaldo y Valentín Caruci, presidente de SACVEN. Rafael María también ha actuado en pequeños papeles como actor en los unitarios “Vía Crucis en el Barrio”, “Confesiones Ocultas” y “La Sayona” con Radios Caracas Televisión. Igualmente firmo una cuña comercial al lado de la monumental Neida Plesman.
El 31 de marzo de 2007 se le rindió un merecido homenaje en la casa de la cultura Don Eleazar Casado, cuando esta cumplía un año más de su fundación, tuve la oportunidad de decir las palabras centrales, en tan inolvidable deferencia a este hombre polifacético.
Hoy Rafael María ha cumplido con lo que nos dice Carmen Silva y rodeados de su esposa Aracelis, sus hijas, Hortencia y Alicia, y sus hijos Rafael María y José Vicente. Igualmente Douglas de su primer matrimonio.
Antes de escribir esta crónica conversé con el personaje. Estoy arreglando mis cosas – me dijo – mis canciones y poemas.
Hay que aligerar el alma – pensé – cuando se llega a esa edad.
CRÓNICAS DE UN SANCASIMIREÑO Por: Salvador Rodríguez
PALABRAS VIVAS PARA UNA MUJER QUE VIVE
La vida de la maestra Consuelo de Aular, podríamos resumirla con palabras del gran poeta Indio Rabindranath Tagore, cuando nos dice de que la “la vida se nos da, y la merecemos dándola”.- El tránsito de Consuelo, en este terminal de pasajeros que es la vida, podría ser igual a la afirmación del autor de “El Jardinero”.- Se dio a la vida en Maiquetía, ciudad a orillas del caribe que con sales de existencia y el empuje de su oleaje nos la trajo hasta acá para sembrarse por siempre en el cementerio “Las Palmas” y más aún en la memoria de los que la conocieron en su trajinar como educadora y en ese olor amable de su presencia como mujer.- Muchos la conocieron y otros muchos no la conocieron como maestra.- Es esa mujer educadora que encontramos en una fotografía en el año 1957, cerca del puente el Caramacate en una celebración del día el árbol… Dejemos al Cronista de San Sebastián, poeta José Gregorio Correa, quién escribe la leyenda de la fotografía – lástima no poder observarla “cerca del puente sobre el Caramacate, las escolares son parte de un desfile celebratorio del día del árbol.- La maestra Nieves Rojas, junto a su hermana Gisela Rojas y Consuelo Aular, vela por sus alumnas.- Tiempos donde la escuela ponía mayor acento en ser el centro motor de la ciudadanía y el acervo cultural.- Aún la gran serpiente de asfalto sigue siendo la larga línea roja y polvareda…” fin de la cita del libro “Huella Cronográfica de San Sebastián de los Reyes”.- Clemencia Carlota Rangel de Aular, como señora de casa salía todas las mañanas al negocio de Félix Meléndez – La Mixta – en busca del periódico el Universal y al llegar a la esquina y atravesarla darle un buenos días a Nicolasa López, como igualmente se los daba a su hija la maestra Julia Ayala, quién hoy atiende sus recuerdos.- Consuelo regó de vocales y consonantes muchos corazones y regaños a granel a Pedro Castrillo (Pelly) por sus travesuras consuetudinarias.- La maestra Consuelo aprendió a sembrar recuerdos y sus alumnos a recogerlos en la memoria de un Edgar Barrios Nieves, quién actualmente es Vicepresidente de la Mega Estación - FM - del circuito Unión Radio con sede en Valencia.- De Berta Josefina Gil Zapata, quién siguió su huella y dio un salto más alto encontrándose hoy como ejecutiva del I.U.T.A.R.- De un Luis José Castillo Vera, quién recorre las calles de Ciudad Bolívar a bordo de un taxi que serpentea al hacer la carrerita donde el cliente señale… su lema es “aborde el carro para tomar el camino y diga su destino”.- En el recuerdo de la prima Argelia Esaá, quién con su máquina de coser teje sus sueños en la ciudad del Cabriales.- De un Francisco Castro Morales, alumno aplicado en el cálculo y que hoy se encuentra jubilado, luego de sus años en la Contraloría General de la República.- De otros tantos como Emna Barrios, Consuelo Rodríguez, Yanira Vilera, Juan Carlos Rodríguez, Zulay Vilera, Hortencia Rodríguez mi hermana y la memoria no tan frágil de quién hace la crónica.- Consuelo vivirá en nosotros, tal como lo afirmó Cicerón de que “la vida del muerto está en la memoria del vivo”.-
CRÓNICAS DE UN SANCASIMIREÑO Por: Salvador Rodríguez
MARTÍN DÍAZ SÁNCHEZ, MAESTRO SIEMPRE
Dios guía los pasos de los hombres
Bolívar en carta a Bernardo O´Hggins.
En una de esas madrugadas lluviosas de junio, salió la comitiva hacia San Casimiro. En casa había quedado su madre Santiaga Sánchez. Martín Alejandro Díaz Sánchez traía como compañeros de viaje a Martín Díaz Barrios, su padre, al director de la escuela Felipe Larrazábal, Prof. Rafael Martínez y al mecánico Pedro José Puerta, conductor del chevrolet color azul año 38. El trayecto no resultó un vía crucis, a pesar del calor que comenzó cuando dejaron atrás a San Juan de los Morros; pero de San José de Cagua a San Casimiro de Güiripa deja el cuerpo maltrecho y la ropa como si hubiesen atravesado los Médanos de Coro por la cantidad de polvillo que delataba la indumentaria de los viajeros. Era el tiempo del tercer hombre de la revolución de los andinos: Elezar López Contrera.
Llegaron a las 9 de la mañana. Luego de sacudirse el polvo del camino se presentaron en la pensión de Doña María Luisa Hidalgo de Casado, viuda del educador y periodista Luis Roberto Casado. Después de las presentaciones y mostrar recomendaciones, el director Rafael Martínez le informó a la viuda de que “el joven Martín Alejandro es un aventajado estudiante que acaba de obtener su certificado de suficiencia de Educación Primaria Superior avalado por un promedio de 20 puntos luego de ser examinado en prueba escrita, oral y práctica”. Su padre intervino y acotó “Martín estará una o dos semanas, mientras conoce la escuela y el pueblo para luego venirse en septiembre antes de que comiencen las clases”.
Martín conoció la población e hizo amigos y amigas. En septiembre vino para quedarse entre nosotros hasta el sol de hoy, ya que aquí se casó con Rosa Vilera y procrearon 3 hijos. Wilfredo, Mirta y Cándida. Wilfredo murió en un accidente automovilístico antes de que cumpliera la mayoría de edad.
Comenzó en la escuela federal Francisco Iznardy ubicada en la calle Monagas y se alojó en la pensión de María Luisa de Casado, situada donde está hoy la Biblioteca Virtual. El maestro Martín ha sido siempre un hombre estudiado y en hacer siempre el bien a los demás. Un hombre que su sabiduría siempre la ha transmitido a sus semejantes, quizás guiado por el pensamiento de Bolívar de que “el objeto más noble que puede ocupar al hombre es de ilustrar a sus semejantes”.
Igualmente Martín fue profesor de contabilidad y de aritmética mercantil en la escuela de artes “Pedro Rafael Buznego Martínez” con un sueldo de 120 y 160 bolívares mensuales respectivamente. Comentaban muchos de que “el maestro Martín tiene los dos apellidos del autor de “Mene” pero no escribe novelas, sino discursos”. El maestro Díaz se fue ganando el cariño y el aprecio de alumnos y de alumnas y de los padres de estos. Muchos son los sancasimireños, como también de otros que vivían acá a quien el maestro Martín le dio clase. Podríamos mencionar algunos junto a sus profesiones: Pascuala Piñango; maestra, el difunto Edecio Echezuría; cronista de Camatagua, Ramón Armando Arguinzones; traumatólogo, Irma Moreno de Paredes; le dio clase y la enseñó a bailar, Manuel Carrillo; poeta; el difunto Pedro José Ochoa; Juez rector del estado Apure, Francisco Ochoa; perito, Josefina Gómez; maestra, Carmencita Requena; locutora, Rafaela de Calderón; maestra, Doritza Nieves; Presidente del Concejo Municipal, Carmen Felicia Ochoa de García; maestra, Carmen Coíta; maestra, Castor Echezuría Esaá; músico, el negro Gil, Celia Nieves de Vilera, la negra Casado; hija de Luis Roberto Casado, Hilda D´Milita; secretaria, el morocho D´Milita, Alí García; prefecto, José Rafael García, Leonardo - Cile - García, Isolina Gómez; la siempre bella reina, José María Ochoa, Hilda Delgado, Isabel Delgado, Elías Delgado, Aura Moreno de Betancourt, las hijas del Dr. Álvarez; Celina y Alicia y tantos otros.
La mano férrea de la dictadura enrumbó los pasos hacia otros destinos, pero siempre guiados por Dios. A Martín lo bota la dictadura perejimenizta y ante esta arremetida los alumnos sacan un volante que imprimió el tipógrafo Rafael Parra donde se pedía la incorporación del maestro Martín y de la maestra Mari de León y se manifestaba de que no querían al director. Nada se pudo hacer y al maestro Martín se le despidió con una hermosa fiesta, pero salpicada de nostalgia, en la casa de la familia Vilera. Allí le entregaron una hermosa carta firmada por la hoy maestra Carmen Felicia Ochoa, fechada en julio de 1949 y donde entre otras cosas decía: “le expreso mi agradecimiento al maestro por cuyos esfuerzos y conocimientos me ha sido posible ver coronados mis estudios de Educación Primaria Superior. Mi gratitud”. Firma, Carmen Felicia Ochoa.
Martín siguió otros caminos pero siempre guiado por Dios. Trabajó en el Banco Agrícola y Pecuario en la ciudad de Porlamar. Luego lo trasladan a La Guaira. Después lo encontramos en el Banco Agrícola y Pecuario de San Casimiro, ubicado en la casa donde vive Pedro Manuel Acosta en la calle Miranda y finalmente en San Juan de los Morros.
Con el correr del calendario fue administrador de rentas del Concejo Municipal cuando fue presidente la señora Isabel Gondelles de Acosta, concejal, profesor de castellano del Centro Superior de Educación Especial “Pedro Rafael Buznego Martínez” y delegado de la sub-comisión de deportes.
Hoy el maestro Martín Díaz vive en su casa de la calle Monagas, rodeado de apuntes de contabilidad y máquinas de escribir, llevando los libros de los comercios de San Casimiro y de las visitas que le dispensan sus antiguos alumnos, sus excompañeros de trabajo del Banco Agrícola y Pecuario como la señora Elizabeth López de Córcega. Igualmente lo viene a mirar y compartir con él su sobrino Asdrúbal Castillo; Presidente de los Cronistas de Aragua. Pero siempre con un chiste y siempre guiado sus pasos por los designios de Dios.
CRÓNICAS DE UN SANCASIMIREÑO Por: Salvador Rodríguez
LUIS ROBERTO CASADO
El pasado 17 de febrero se cumplió el sexagésimo sexto aniversario de la muerte de Luis Roberto Casado; ilustre sancasimireño que falleciera en 1941. Hijo natural de Miguel Zamora Bolívar y de Mercedes Casado. Heredó de su padre igual que su hermano Eleazar los genes para escribir literatura, nacer periódicos y educar a sus coterráneos.
El autor de sus días fundó “
Luis Roberto fue educado bajo los preceptos del manual de Carreño como también se hacía con otras familias sancasimireñas. Así como lo hizo en el periodismo, coheredó con Eleazar la gran vocación por el magisterio, al cual se dedicó con amor, carácter y firmeza por darle a sus paisanos toda la instrucción y educación que tanto esperaban de él. Luis Roberto ocupó su tiempo en enseñar en diversas escuelas particulares de varones que quedaban casi todas en la actual calle El Parque. Más tarde por el año 1937 se desempeñó en la escuela federal graduada “Francisco Iznardy”.
Luis Roberto Casado nació el 8 de Mayo de 1894. Fueron casi 47 años dedicados con abnegación a la enseñanza de los conciudadanos de su aldea y a darle luz en el espíritu que cual luciérnaga le abría los ojos a la segunda generación de sancasimireños.
Fue un distinguido hombre que no le impidió ir a bañarse a las transparentes aguas de Zuata, Toronquey y Güiripa, acompañado de sus hermanos Eleazar, Tulio, Edmundo y Héctor como también con otros amigos que recorrían los campos aledaños en busca de mangos y guayabas. Bajo la sombra de estos árboles de exquisitos manjares, cultivaban las ideas que luego darían fruto todavía en la adolescencia. Quizás muchas veces se escuchó venir la voz de Miguel Zamora Bolívar por solares compartidos hasta encontrar eco en este futuro hombre de bien para que fuera a culminar las labores del día, los cuales se cumplían con el rigor de la época. Estas correrías en los alrededores de su comarca tampoco le impidieron participar en la sociedad de Caballeros de San Casimiro, fundada por el cura Lucas Guillermo Castillo Hernández, tío de Rosalio Castillo Lara.
Su trayectoria al servicio de la localidad que le vio nacer no fue en vano y hoy sus coterráneos le rinden tributo por medio del epónimo que muchas instituciones lo llevan con orgullo como son la biblioteca pública Luis Roberto Casado que funciona en la casa de la cultura Don Eleazar Casado, la escuela Luis Roberto Casado con sede en el caserío El Loro del municipio San Casimiro. También lo luce una calle de la población como de la misma manera lo llevaba la actual escuela Jacinto Silva de la parroquia Valle Morín.
CRÓNICAS DE UN SANCASIMIREÑO Por: Salvador Rodríguez
CARMEN PIMENTEL DE VALERO
Misia Carmen de Valero como toda la gente la conoció nació en San Casimiro de Güiripa el día de santa Ludmila, un 16 de septiembre de 1926. Como su madre Ernestina Pimentel había fallecido, la crió María Luisa Hidalgo de Casado, esposa del maestro, periodista y autor del himno excursional del grupo escolar Francisco Iznardy, Luis Roberto Casado. La niña Carmen recibió sus primeras letras de la preceptora María Herminia Ramos. En sus ratos libres jugaba con sus hermosas muñecas de trapos que le había dejado su buena madre como también cuidaba con esmero de la esposa de uno de los fundadores de la voz de Aragua. María Luisa y Luis Roberto, guiaron a Carmen por el camino de la bondad y el recto proceder. Igualmente regaba las macetas de isoras, millonarias y bellaslasonces, que eran muchas hasta conformar un esplendoroso jardín que albergaba en la casa de los Casado – Hidalgo en la calle miranda. En las tardes escuchaba con suma atención las composiciones literarias del talentoso Luis Roberto.
La futura maestra Misia Carmen, se inició como maestra auxiliar en la escuela estadal Nº. 129, la cual dirigía la maestra María Isabel Nieves de Borges, esta institución estaba ubicada en la calle monagas exactamente en la casa de habitación del excelente fotógrafo don Augusto Nieves y que hoy habita la querida maestra Haydeé Nieves. Más adelante ingresó como maestra en el grupo escolar Francisco Iznardy.
CRÓNICAS DE UN SANCASIMIREÑO Por: Salvador Rodríguez
AUGUSTA CARBALLO DE BLANCO
Los pájaros se perdían en el horizonte y Augusta encima de la mula que la llevaba aquel 2 de noviembre de 1938 a la hacienda San Pedro de Monte Oscuro de San Casimiro. Era su primer día de clases y miraba, como, la bandada de aves negras se esfumaban más allá del cerro. Ya la bota gomecista había desaparecido; aunque, muchos se peleaban por agarrarse a los deshilachados bigotes del bagre Juan Vicente Gómez, y Augusta enfilaba cerro arriba a encontrarse con su destino que serían muchos años enseñando en los sitios aledaños al caserío El Loro. Augusta trabajaba por aquellos que decía Carlyle: “trabaja por las imprescindibles necesidades del espíritu, no por el pan cotidiano, sino por el pan de la verdadera vida”.
Augusta, fue labrando un porvenir; como, también lo hizo con aquellos seres inocentes que se perdían en la más oscura ignorancia. Después subió más arriba, buscando adivinar el porvenir por el vuelo de los pájaros hasta llegar a la hacienda de Alejandrina Carballo de Luque; puede ser que pariente suya; pero, seguro ama hasta de los peones de su propiedad. Más adelante bordeó las montañas para venirse más abajo hasta encontrarse en Loro Abajo en la hacienda “La Quimera”, donde los trabajadores soñaban con letras y sonidos y que al despertar aquella mañana vieron pasear a la mujer y entre sus manos una mochila donde brotaban algunos libros “mantilla”. Augusta Carballo de Blanco veneraba sus quehaceres a pesar de lo fatigoso para llegar a sus labores.
Eran tiempos difíciles. El transporte no abundaba. Muy pocos eran los que se aventuraban por esas vías impenetrables la mayor de las veces. Augusta, fue creciendo en años y su cabellera poniéndose como los copos de algodón; esos que persiguen los niños y niñas inocentes en fiestas de pueblos. Augusta, llegó a “Hoyo Negro” donde se escucharía la voz de Miguel Cisneros, y de sus descendientes que poblarían pupitres en la escuela de “Santa Bárbara”. Augusta fue avanzando en edades y crecía la veneración por la maestra.
Con el tiempo Augusta, se vino más abajo casi lindando con el estado Miranda. Llegó donde nace el Río Cura. Allá en los cerros azulados en la distancia. Golfo Triste donde “El Cura” se hace frío y sus aguas se van haciendo más frías hasta hacer brotar en su recorrido a los exuberantes “Chorros de Cura”. Allí en Golfo Triste estuvo Augusta, siempre abrigada hasta el cuello y más calentita por el cariño de esas presencias de niñas y niños que miradas atentas escuchaban a la hermosa maestra que había llegado en nubes de algodón, presagiando temperatura baja en los alrededores de la escuela. Desde 1952 hasta 1958 estará Augusta regentando la escuela de Golfo Triste recibiendo niños y niñas de Miranda y Aragua. Augusta Carballo de Blanco, fue jubilada el 1º de julio de 1958. El 10 de agosto de 1988 voló en alas de Pegaso que Belerofonte prestó para conducir a esta mujer digna de veneración hacia la morada del señor. Quizás aquel 2 de noviembre de 1938 no sintió aquel presagió cuando montaba la mula y vio desaparecer aquella bandada de pájaros en el horizonte. Nunca supo ella que las letras de su nombre indicaban que su abnegado trabajo era digno de gran admiración, y fue tanta de esta que hoy una escuela en la comunidad de Toronquey, lleva el nombre de Augusta Carballo de Blanco.