miércoles, 15 de abril de 2009

Casa de la Cultura don Eleazar Casado

A la memoria de Miguel Zamora, sobrino de Eleazar

La vida de la casa de la cultura don Eleazar Casado está llena de historias de aromas de café y de bebidas espirituosas. En sus comienzos a finales del siglo XIX fue una trilla de café, propiedad de Rafael Antonio Vargas que fue el fundador en el año 12 del siglo XX, de la casa comercial “La Perseverancia”, otrora recinto – antes del comercio – del cuartel general de Cipriano Castro. Más adelante la trilla es un olvidado caserón que representa el fin de los buenos precios del café. El tiempo mohoso se refugió en su techumbre y las paredes sucumbieron ante los arañazos del abandono.

Corría el siglo XX y la casa se veía derrotada por la mirada cómplice de los ojos faltos de misericordia. Avanzó un poco más la edad de la ignominia hasta que llegó el 26 de mayo de 1967, cuando se trastoca en centro social y cultural don Eleazar Casado, donde había libros salpicados de bebidas espirituosas acompañadas de grandes orquestas como la de José Rosario y su Sonero, gran amigo de los siempre recordados Vicente Pérez y Tito Escobar.

En la década de los 80 un grupo de jóvenes fueron creando conciencia hasta convertirla en llama creadora para emprender la perseverante idea hasta lograr conseguir una verdadera casa de la cultura que irradiara creencias, tradiciones, valores y acciones de lo que hace el hombre con sus manos y su intelecto. Estos quijotescos amigos fueron, Marcelino Rodríguez, Jorge Castro, José D. Fuentes, Belén Caraballo y Carmen L. Guzmán y otros que la memoria los acuna en el olvido momentáneo, pero que siempre viven en el recuerdo de otros.

Su lucha y sus acciones dieron el fruto esperado y del cual se nutren espiritualmente las generaciones presentes. El 7 de marzo de 1988, el para entonces gobernador Rafael Rodríguez Mérida, en un decreto que emitió y le honra, señaló como epónimo de la casa de la cultura a don Eleazar Casado, gracias a su trabajo como poeta, cronista, músico, periodista, compositor, dramaturgo, secretario, concejal, y diputado. Veamos lo que se afirma en uno de esos considerandos del hijo virtuoso de la palabra… “Que don Eleazar Casado en su vida pública fue dechado de virtudes; desempeñando con eficiencia su trayectoria de maestro, de escritor ganado para estructurar la historia de su ciudad natal; poeta de hermosa expresión lírica; escritor galano y correcto ciudadano, lo que lo hace merecedor del reconocimiento y exaltación pública”.

El 26 de marzo de 1988 se inaugura la casa de la cultura don Eleazar Casado. Hoy esta casa que venció el olvido, alberga en sus instalaciones la biblioteca Luis Roberto Casado, hermano de Eleazar y quien fuera secretario de la cámara municipal y concejal del municipio como también educador y redactor de los periódicos Lira y La Voz de Aragua. Igualmente se alojan en su recinto, la sala de música don Rafael Acevedo, destacado hacedor de arpa y ejecutante de este maravilloso instrumento y la sala de exposición don José Agustín Morales, destacado músico de la localidad y que en este tiempo los hijos de ambos muestran con orgullo y esparcen tan genuino legado.

En la estancia cultural conviven un centro de computación, las misiones y la orquesta sinfónica infantil y juvenil, junto a clases de pintura que imparte el talentoso pintor Ramón Brandt más los cursos de corte y confección de ropa. Este 26 de marzo la casa de la cultura don Eleazar Casado celebrará el cumpleaños número 21 donde será agasajado Chucho Acevedo “El caballero del arpa” y a su padre don Rafael Acevedo, un homenaje a quien fuera un destacado músico noble. Para finalizar se debe destacar la labor que realizaron al frente de este faro cultural, los directores, José Francisco García, Elizabeth González, Miguel Zamora, Berna Capote, Jesús Morín, Elpidio Boullón y la que lleva actualmente el destacado músico Cristóbal Tovar a quien se le felicita por su encomiable labor, haciéndolo extensivo a todos sus trabajadores.




Crónicas de un sancasimireño


Salvador Rodríguez