jueves, 24 de julio de 2008

JESÚS MARÍA LARECCA

La vida no es la que uno vivió,

sino la que uno recuerda y

cómo la recuerda para contarla.

Gabriel García Márquez

Conversar con Jesús María Larecca es hacerlo con el propietario de un cofre de recuerdos. Departir con Larecca es escuchar a un hombre llano, que va construyendo el pasado con palabras que las va pegando hasta hacerlas cuentos, historias y anécdotas. Cada vez que viene del dormitorio trae ristras de evocaciones que podrían llenar cuadernos enteros. Es la historia que deambula por los rincones de su aposento. Se sienta al lado y comienza a mostrar unas barajitas. Son cientos. Desfilan por mis manos Sara García, Pedro Armendáriz, Humprey Bogart, Fernando Lamas, Errol Flynn, Marga López, María Félix, Sofía Álvarez, La Tongolele, María Antonieta Pons, Pedro Infante y muchos otros. Son las barajitas de chicles cinematográficos que costaban a locha y Jesús las compraba donde Tulio Pérez y la bodega que regentaba Pancho Hurtado en la esquina de Miraflores. Esto ocurrió en los primeros años de la década del 50.

Jesús María es un retirado cantante, actor y operador del cine Humbolt. Nació el día de San Gregorio Magno, el 3 de septiembre de 1937. Comenzó la carrera como vocalísta a los 16 años de edad en la orquesta San Casimiro de Rafael Ramón Betancourt. El difunto Pablo Marichales – Boquilla -, fue el descubridor del talentoso de Jesús María. A los 20 años entre 1957 y 1958 es llamado a San Juan de los Morros donde suple a Simón Díaz en la orquesta “Siboney” de los hermanos Torrealba. El autor de “Caballo Viejo” se había marchado a Caracas. Más adelante ingresa a la orquesta del cuartel Zaraza donde es la voz que canta bolero, guaracha, merengue y merecumbé. Igualmente actúa en la agrupación de Augusto Ascanio en San Casimiro al lado de Rafael María Longo, Juan Piñero, Manuel Acosta, Oswaldo Boullón y Rafael Jesús Pérez.

Así como cantaba, igualmente actuaba. Cuenta que él junto a Cheo Fuentes, Aura Longo; en la narración y la difunta Reina Acevedo actuaron en la obra de teatro “Justo Brito y Juan Tavares”. Esto fue en la escuela Santa Ana en los años 70. También actuó en monólogos de Rafael Guinand.

Nuevamente lo encontramos en el canto, pero esta vez con la orquesta “Gardenia” de Marcos Correa en el estado Miranda. Con esta agrupación recorre el país y con un sueldo de 80 bolívares semanales. Cuenta Larecca... “que en la orquesta de Rafael Ramón Betancourt estaban en San Francisco de Cara y se llegó hasta el cementerio y se topó con la tumba del general Joaquín Crespo”.

En el año 1961, Larecca pertenecía al partido comunista y la digepol preguntaba siempre por él. Decidido a entregarse se encaminó a la prefectura, pero al llegar a la esquina del “Placer del Bachaco”, José Antonio Gómez lo paró y le dijo: “todo está resuelto, ya hablé con Rómulo”. Larecca sintió en ese momento como si hubiese rebajado unos cuantos kilos.

Jesús María perteneció al grupo “Los Corales” con José Gómez, Rafael María Longo, Omar Gutierrez, Pedro José García, Aquilino Díaz – Mandarina – y Antonio Echezuria. Igualmente estuvo en el grupo curazoleño “Los Embajadores del Ritmo” y en el año 1964 con los “Jet de la Aviación”.

Larecca fue operador en el cine Humbold de San Casimiro. Cuenta que por su vista pasaron infinidades de películas y las rememora como si las estuviese viendo. Lo enseñó Domingo Valero en el arte de pasar películas. Recuerda películas como “La Calle sin Ley”, “María Candelaria”, con María Félix y Pedro Armendáriz, “Oro a Sacramento”, “Rostro Impenetrable” con Marlon Brando y Humprey Bogart, que trata de un robo en el estado de Sonora en México. Igualmente recuerda a “Juana Gallo” con la Félix y Armendáriz.

Volviendo a la música lo encontramos en la orquesta Toronquey con quien se presentó en el programa “Seguimos en Contacto” con Eduardo Sapene que trasmitía el canal 8. Cuenta que allí se arrecostó en una columna, pero esta era de anime y se cayó. Tuvieron que ayudarlo a pararse. Luego le informaron que era una de las columnas que levantaba el verde Holk.

Finalmente cuenta que estuvo en Radio Rumbos con la orquesta de los Hermanos Belisario, el locutor anunciaba... “con ustedes el cantante de San Casimiro Jesús María Larecca”. En el año 1973 actuó con la Billos Caracas Boys en las ferias de Santa Rosa de Lima en Charallave, allí interpretó “Ariel” del vocalista Manolo Monterrey.

Hoy este hombre lleno de recuerdos y de historias vive con su hermana en la calle Miraflores al lado de la casa de la Cultura “Don Eleazar Casado”. Todo un innato contador de historias.



CRÓNICAS DE UN SANCASIMIREÑO Por: Salvador Rodríguez