jueves, 24 de julio de 2008

SANTA ANA EN EL 12 DE OCTUBRE

No vengo a contarles en esta crónica sobre el descubrimiento de América o de la novedad de estos tiempos conocida como el de la resistencia indígena. Vengo a relatarles del 12 de octubre de 1970, día de la fundación de la unidad educativa estadal “Santa Ana”.

El sitio donde se levanta la institución, otrora casona de la familia Carpio y asiento del colegio del bachiller Gondelles, fue donado por Doña Rosalía de Vargas. La construcción se le debe a la población que gracias a las homilías dominicales del padre Manuel Gonzáles y salpicada de pedimentos de materiales de construcción o dinero a cada familia, ayudaron a soñar a esos pocos hombres y mujeres para luego despertar muchos con esta heredad que ha sido el heraldo de aquellos para los niños y niñas de San Casimiro de Güiripa.

José Martínez – Pepe – y Emilio Calles fueron sus constructores y el colegio que lleva el epónimo de la abuela de Jesucristo comenzó a funcionar todavía inconcluso en el año 1962 con sus escaleras de madera. Las religiosas Sor Paulina, Lourdes, Beatriz, Sor Covadonga, Esther y la madre Carmen como directora, son las que comienzan como personajes de esta historia en sus primeros años. Más adelante un accidente lamentable ocurre en la carretera que conduce a Güiripa en el día de nuestra señora de Lourdes. Las muchachas salen heridas y algunas van a dar a la quebrada de “El Mono” y es para muchos, gracias a la intersección de la virgen, un milagro de esta santa gala a quien se le retribuye el gesto con la construcción del monumento “La Gruta” en honor a la hermosa mujer que había aparecido el 11 de febrero de 1958 a orillas del río Gave y bajo el reinado de Napoleón III.

Las religiosas se marchan en el año 1969, luego de cumplir una loable labor que benefició a muchos niños y niñas de esta comunidad. Dejemos este capítulo de esta galanura de historia, para proseguir con otro.

El obispo de la diócesis de Maracay, Feliciano González tenía comunicación con grupos católicos como el movimiento seglar católico al cual pertenecían Magali Urrutia, Teresa Bolívar y Ligia Páez. Monseñor les planteó a estas maestras el proyecto y ellas envueltas en nubes de generosidad llegaron a San Casimiro de Güiripa.

El cuento siguió su curso ya que el 12 de octubre de 1970 comienza a funcionar como concentración escolar estadal, coordinada por la maestra de ojos de cielo Magali Urrutia que invitaban a proseguir hasta encontrarse con un alma de bondad, caridad y amor al prójimo. Ese día no celebran la llegada de Colón, sino que trabajan cortando pelos y aseando niños que habían desertado de otras escuelas.

Corren los años y entre los años 73 al 74 comienza a llamase Santa Ana en honor a la madre de la virgen María como también en honor a la madre de monseñor Lucas Guillermo Castillo Hernández, Doña Ana Dolores Hernández de Castillo.

Entre sus directoras y directores de esta institución están Magali Urrutia, Gisela de Tovar, Valdemar López, Belén Caraballo, Gladys Pérez y actualmente Julio Ramón Padrón, nativo de San Sebastián de los Reyes. Igualmente sus maestros fundadores o de los primeros años fueron Carlina Gómez de Acevedo, en pre-escolar; Teresa Bolívar, en 1º Grado; Ligia Páez, en 2º grado y Magali Urrutia, en 3º y 4º grado; más tarde al encargarse la profesora Magali de la dirección comienzan a laborar en la institución, Aura Longo en 3º grado y Belén Caraballo en 4º grado. Más adelante se crean 5º y 6º grado y los regenta la profesora Urrutia hasta su graduación. Con respecto a Belén Caraballo y escribiendo un poco más, nos encontramos que esta educadora llega a la institución el 2 de abril de 1973 ganando la cantidad de 500 bolívares mensuales que le pagaba la maestra Magali Urrutia de su sueldo hasta que en octubre de este mismo año le dan el cargo.

Finalizando este cuento, recuerdo la enseñanza de la fábula de la liebre y la tortuga de que “la constancia todo lo vence”. Todos ustedes han vencido con su trabajo y dedicación. Hoy invito, en estos 37 años de su fundación, a sus obreros, personal administrativo, maestros, madres, padres, representantes, a sus directivos Fanny de Díaz y a Julio Ramón Padrón para que sigan construyendo ese cuento hecho verdad y realidad. Parafraseando a la poeta uruguaya Silvia Puentes de Oyenara los dejo en sus versos siguientes: “Y me meto en un cuento/y salgo en el otro/y si el cuento les gustó/mañana les cuento otro.

Felicitaciones en su aniversario.

CRÓNICAS DE UN SANCASIMIREÑO Por: Salvador Rodríguez